P
de Rebotica
LIEGOS
22
destacar quizás
Nightwork
(1964) por lo que tiene
de relato social.
Nota: Si alguien siente reparos en leer las novelas
de Brandstetter, vale la pena que no se pierda los
relatos cortos de Joseph Hansen protagonizados
por un personaje del todo heterosexual, Hack
Bohannon. Son altamente recomendables.
Una prestidigitación
Todos sabemos que la habilidad del
prestidigitador radica en su capacidad de
forzarnos a dirigir la atención a algo cuando, en
realidad, la acción se cuece en otro punto, por
decirlo en términos coloquiales.
A Talent to
Deceive
fue el título que Robert Barnard eligió
para su estudio de la obra de Agatha Christie y
quizás no sorprenda que una de las formas más
puras de prestidigitación detectivesca - con el
lector como espectador, claro está – sea una obra
de esta autora:
The Moving Finger
(1942) (
El
caso de los anónimos
).
Un puro entretenimiento
Un elemento común a muchas novelas de
misterio es la posibilidad de evasión y
entretenimiento que ofrecen. Por ello puede
resultar un tanto difícil elegir un autor o una serie
en la que la sensación dominante al acabar el
libro sea primordialmente la de habérselo pasado
muy bien leyéndolo, con independencia de la
consistencia de la trama o del ingenio en la
resolución del
misterio.
Evidentemente
es mucho más
relajante
adentrarse en el
mundo artificial
de mayordomos,
criados de todo
tipo y
mansiones con
inmensas
bibliotecas
propio de las novelas británicas de entreguerras
que en el mundo sórdido y muy próximo de
muchas novelas actuales, pero de lo que se trata
aquí es de añadir un elemento de diversión, o si
se quiere de comicidad comedida, que adquiera
un peso destacado. Rhys Bowen nos introdujo
con
Evans Above
(1997) en el sencillo mundo de
Evan Evans, un adorable policía de aldea
radicado en el corazón del país de Gales y nos
brindó una serie cuya lectura induce a la placidez
asociada siempre a una sonrisa. Esta podría ser
un buen ejemplo de serie entretenida, pero en
tiempos más recientes le ha salido un competidor:
Susanne Mischke quien, con
Der Tote vom
Maschsee
(2009), inauguró una serie centrada en
un equipo policial de Hannover en la que los
avatares de la vida privada de sus componentes
hacen de su lectura una auténtica delicia.
Unas ausencias
Releer lo escrito hasta aquí produce una cierta
desazón al recordar los nombres de autores que
no se citan explícitamente. Limitando la lista a
solo una docena, entre los autores clásicos
merecerían mención destacada Philip Macdonald,
Dashiel Hammett, Georges Simenon, Ellery
Queen, Nicholas Blake, Elisabeth Ferrars y
Michael Gilbert y, más recientemente, Ian Pears,
Minette Walters, Ian Rankin, Andrew Taylor y
Philip Kerr. Hay, no obstante, muchos más.
1...,12,13,14,15,16,17,18,19,20,21 23,24,25,26,27,28,29,30,31,32,...52