Revista Farmacéuticos - Nº 124 - Enero/Marzo 2016 - page 34

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Pliegos de Rebotica
´2016
mis actos anteriores me
han abierto unas
posibilidades de acción y
obturado otras
. Es decir, el
hombre se hace a sí mismo
a través de sus actos, de
sus elecciones o
decisiones. Por eso,
frente a lo que
propugnan algunos, la
vida no es incoherente;
la conducta humana
posee siempre sentido,
porque nosotros mismos se lo damos. Al adquirir
sentido, la conducta humana se hace moral.
¿Podríamos decir que la conducta es
intrínsecamente moral o que la moral pública –
como norma específica de comportamiento
aceptada por un grupo, en un contexto histórico
y sociológico determinado – condiciona el
comportamiento? Posiblemente, habríamos de
asumir – aunque en grado diverso – ambos
planteamientos, ya que en ellos se combina la
vida personal, de experiencia fundamentalmente
íntima, con la vida cotidiana, caracterizada
básicamente por la relación con los demás. En
cualquier caso, el objetivo de la vida personal no
consiste en huir de la vida cotidiana, sino en
transformar – o, al menos, incorporar – a esta en
vida personal. En última instancia, la conducta
humana es la plasmación práctica de un triángulo
inexorable formado por la ética, la moral y las
circunstancias.
Nadie mejor que Sócrates para ilustrar la
diferencia entre moral y ética. Él fundó la ética
como la actitud global de intelección sentiente y
búsqueda del bien, y la decisión irrevocable de
llevarlo a la práctica. Pero Sócrates fue un
inmoral en su época; de hecho, fue sentenciado a
muerte por un jurado multitudinario y ejecutado
–mediante
ingestión letal
de jugo de cicuta– por
pervertir a la juventud con su comportamiento,
completamente contrario a la moral
imperante.
La conducta, como ocurre con la energía
según el primer principio de la
termodinámica, ni se crea ni se
destruye, simplemente se transforma.
En cualquier caso, como afirma
Alasdair MacIntyre
(
Tras la
virtud
), solo se caracteriza
adecuadamente cuando sabemos
qué intenciones a largo plazo se
invocan y cómo las intenciones
a corto plazo se relacionan con
aquellas; el mero hecho de que
una acción sirva para ciertos
propósitos de
tipo reconocible
no es suficiente
para hacerla
inteligible. Tanto los
propósitos como
los actos requieren
un contexto.
Dice
John A.
Bargh
(
La mente
inconsciente;
Investigación y
Ciencia;
marzo 2014, pp. 28-35) que las teorías
modernas sobre el motor de la conducta
difieren de la propuesta por Freud, porque son
fruto del estudio de grupos de personas
corrientes y no de casos clínicos de individuos
anómalos y, en ocasiones, manipulados por el
propio Freud. Apuntan, asimismo, hacia un único
sistema psicológico que todos poseemos, capaz
de operar de modo consciente o inconsciente y
que, seamos o no conscientes de que nos hemos
propuesto un determinado objetivo, nuestra
forma de perseguirlo se asemeja mucho en
ambos casos. De hecho, nuestra mente
inconsciente no solo puede orientarnos hacia
una opción determinada, sino que puede
hacernos reunir la motivación necesaria para
lograrla.
Según Bargh, deberíamos arrinconar nociones
anticuadas, como el famoso
complejo de Edipo
, y
aceptar la realidad de que el inconsciente se
manifiesta en todos los instantes de nuestra vida,
tanto en la vigilia como en lo profundo de un
sueño. Un ejemplo paradigmático de ello es la
imitación
: las personas tenemos una tendencia
natural a imitar las conductas ajenas, tales como
la expresión de las emociones, los gestos y las
posturas corporales. Como apunta el propio
Bargh, la adopción de costumbres ajenas podría
tener una justificación adaptativa, sobre todo
cuando no se sabe exactamente cómo
proceder en una determinada situación
social. En cualquier caso, la imitación
fomenta una mentalidad social
sin necesidad de indicaciones
explícitas que informen
de lo que se ha de
hacer a continuación.
A mí, de pequeño, mis
padres me decían afectuosamente
que
donde fueres haz lo que vieres. Conducta
adaptativa
la llaman hoy los más celebrados
psicólogos. ¿Será la trivialidad el pecado que
hemos de purgar por culpa de nuestro
comportamiento social?
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