Revista Pliegos de Rebotica - Nº 141- abril-junio 2020

45 José Félix Olalla Pliegos de Rebotica 2020 LIBROS Ramón Tamames Erasmus Ediciones Barcelona 2018 384 páginas L a Nada es un concepto difícil de entender. Baltasar Gracián fue el primero del que leí una frase sobre la que se puede volver y especular una y otra vez:“De la Nada no puede nacer cosa alguna”. En la Nada no hay nada posible, ni la fluctuación cuántica que decía Hawking ni la Ley de la Gravedad. El profesor Ramón Tamames es un economista reconocido que participó en la redacción de la carta magna española de 1978.Tras una intensa militancia en partidos de izquierda, abandonó la política, aunque no la actividad social. Confiesa haber trabajado durante los últimos 9 años para poder escribir este libro que está alcanzando un cierto éxito editorial. En él se acerca a Dios desde un universo que designa como antrópico, orientado al ser humano. El Big-Bang es en este momento el modelo estándar de comprensión de su origen. Georges Lemaitre, sacerdote y cosmólogo belga, fue el primero en proponerlo y poco antes de morir en 1966, recibió la confirmación de su teoría, cuando se descubrió la misteriosa radiación de fondo, presente en todo el universo y que se considera como el resto fósil y la prueba definitiva de la gran explosión que originó el tiempo. La pregunta por el principio de todas las cosas y la pregunta por el principio absoluto están ahí, alentando el misterio de la realidad. Detengámonos unos momentos; La mera existencia y la evolución del Universo dependen de la precisión con que fueron establecidas las condiciones iniciales y las constantes que de ellas se derivan. Severo Ochoa llegó a afirmar que lo sabemos todo a partir del primer segundo del Big Bang , pero no es así y aunque lo fuera, todavía deberíamos preguntar por lo que había antes de ese segundo y, lo que es más importante, por el sentido último de la realidad. Afirmaba Einstein que lo más incomprensible del Universo es que sea comprensible. Uno debería esperar un mundo caótico que en modo alguno pudiera conocerse por la mente y sin embargo tampoco es esto lo que ocurre. ¿Qué alienta la entraña del mundo, qué es lo que lo permite y lo sostiene? ¿Por qué existe algo y no simplemente nada? ¿Qué relación guardan entre sí las cuatro fuerzas cósmicas?; gravedad, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil. Lo cierto es que parece que no se pueden encontrar las leyes de la naturaleza mediante la observación directa, sino más bien a través de experimentos y de la teorización matemática. Y si nos fijamos en el planeta tierra y en el hombre, nuestro asombro no cesa de aumentar.Tamames expone con claridad las cinco características de la singularidad del mundo, desde la distancia adecuada al sol hasta la inquietante ilación cronológica. ¿Se trata de un indicio de ese universo antrópico? El hombre del siglo XXI siempre puede pensar y decidir. ¿Se trata más bien de un diseño inteligente y de ninguna manera ciego? Francis Collins, líder del proyecto internacional del genoma humano, dijo unas palabras valiosas en la Casa Blanca, el día de su presentación pública: Me llena de humildad y de sobrecogimiento darme cuenta de que hemos tenido una primera visión de nuestro libro de instrucciones que previamente solo conocía Dios. Con ellas se situaba, me parece a mí, en la corriente del propio Luis Pasteur quien afirmó que un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a él. Y esta es, en definitiva, la línea conductora del libro de Tamames que nos ofrece su búsqueda de Dios a través de la ciencia, llegando a considerar que ese es un campo que puede ser incluso más fértil que el de la fe, que parte de otros fundamentos para él complementarios. Libro de divulgación escrito con amenidad y que lleva un subtítulo significativo, precisamente el de versar acerca de una cosmovisión precisa sobre el sentido de la vida. Buscando a Dios en el universo

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